El día ha comenzado y ya no es mío. Soy una extraña en mi propia guarida. El poso de un café derramado. Hoy es uno de noviembre, es el Día de Todos los Santos; o como lo llamaban mis ancestros, el Día de Difuntos. Sí, el día ha comenzado; lloviznando. El cielo llora; o no. Quién sabe. Lloran las lápidas huérfanas de flores. Lloran las flores que ya no olerán a nada. Lloran los vivos la falta de alguien, y lloran los muertos la falta de vida. Todos lloran. Y el que ya no llora se envuelve de duelo, abducido por el momento.

El día ha comenzado y con él el silencio y su ruido de fondo. Pero hoy es uno de noviembre, Día de Muertos. Hoy el silencio será el actor secundario de una película, esta estancia se convertirá en un plató de cine y nosotros… nosotros seremos de nuevo un lugar tediado de tatuajes en esquelas y un silencio con su ruido de fondo.

One Comment on “Día de Muertos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *