Este poema forma parte de un cuento titulado «un día y medio»

Horas, días.

Antes, segundos minutos.

Qué traicionero es el tiempo

Más traicionera es el alma

Juntos provocan la muerte lenta,

la que esperas y nunca llega

la que llega cuando no la esperas,

y al llegar

ya no esperas nada.

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